Chile, que abastece el 36% del cobre que consume ese país, se podría convertir en el principal afectado por el anuncio de Trump. El mandatario estadounidense no especificó cuándo entrará en vigencia ni bajo qué mecanismos exactos se aplicará el arancel.
Qué observar. El presidente Donald Trump anunció este martes su decisión de imponer un arancel del 50% sobre las importaciones de cobre, en el marco de una ofensiva arancelaria sectorial que también incluye a la industria farmacéutica y los semiconductores.
- La medida, que hizo saltar los precios del cobre a niveles récord, impacta directamente a Chile, principal proveedor del metal a Estados Unidos.
Chile altamente expuesto. El anuncio de Trumprepresenta un giro estratégico que podría tener consecuencias importantes para la industria chilena del cobre.
- Según datos del U.S. Geological Survey, en 2024, EE.UU. consumió 1,6 millones de toneladas de cobre refinado, de las cuales cerca de 36% provinieron de Chile. Le siguen Canadá (28%) y México (8%).
- Aunque EE.UU. mantiene producción doméstica —850 mil toneladas en 2024—, el país depende de importaciones para cubrir la demanda creciente en sectores como energía, transporte eléctrico y tecnología.
- Un arancel de 50% encarece las exportaciones chilenas y podría desincentivar su uso en EE.UU., afectando a una de las principales fuentes de ingreso de la economía chilena.
- Además, durante este año, su precio ha generado importantes ingresos a las arcas fiscales chilenas.
- Para Chile, China representa el principal destino de sus exportaciones de cobre con el 51% de lo embarques de cobre, Estados Unidos aparece en el segundo lugar, con el 11%.
Alza inmediata del precio y reacción del mercado. Durante una reunión de gabinete, Trump declaró: “Creo que el arancel al cobre lo vamos a fijar en 50%”, en respuesta a una consulta de prensa.
- Según consignó Bloomberg, la reacción del mercado fue inmediata: los futuros del cobre en Nueva York subieron hasta 17% en su mayor alza intradía desde que existen registros en 1988. El contrato de septiembre alcanzó los US$5,89 la libra.
- En paralelo, las acciones de la minera estadounidense Freeport-McMoRan subieron 5%, reflejo de la expectativa de que los productores locales se vean beneficiados ante la eventual restricción de oferta importada.
- El mandatario también señaló que impondrá aranceles “muy altos, como de 200%” a las importaciones farmacéuticas, aunque con un plazo de gracia de hasta 18 meses para que las empresas reubiquen producción en territorio estadounidense.
Una ofensiva con fundamento legal. La imposición de aranceles se basa en la Sección 232 del Trade Expansion Act de 1962, que permite al presidente aplicar medidas comerciales por motivos de seguridad nacional. Trump ya ha activado esta vía para investigar sectores como el cobre, los fármacos y los semiconductores.
- A diferencia de su primera presidencia, cuando concentró su guerra comercial en el acero y el aluminio, esta vez Trump apunta a industrias con peso estratégico en la transición tecnológica y energética.
- El cobre es considerado crítico para la electrificación, la expansión de redes inteligentes y la fabricación de vehículos eléctricos.
- El anuncio se da además en un contexto de presión global sobre la cadena de suministro de cobre, con países y empresas buscando asegurar contratos a largo plazo ante la escasez proyectada de oferta para la próxima década.
Amenazas que no siempre se concretan. Si bien el anuncio del arancel al cobre fue claro, no se especificó cuándo entrará en vigencia ni bajo qué mecanismos exactos se aplicará.
- Durante su primer mandato, Trump utilizó amenazas arancelarias como táctica de negociación, en varios casos sin concretarlas o moderando su alcance final.
- Por ejemplo, los aranceles al acero y aluminio inicialmente globales terminaron eximiendo a aliados como Canadá y México tras negociaciones posteriores. En otros casos, las medidas anunciadas fueron retrasadas indefinidamente.